- Gimnasio
VUCKO CARTAGENA
Av. Pintor Portela, 45 · Cartagena · 4,5 ★ (150 valoraciones)
Lo que ofrece, según el centro
Resumen de lo que dice el propio centro. No lo hemos comprobado.
- Clases de Pole Dance.
- Danza
Lo que dicen los clientes
-
5 de 5
Gym super completo de maquinaria y buenos profesionales que están disponibles para ayudarte a conseguir tus objetivos. Además una sala únicamente para tus clases de Pole Sport con 9 barras y una aérea!!
-
5 de 5
Gimnasio con muy buenas instalaciones y personal muy profesional. Si quieres entrenar de verdad, este es tu gimnasio en Cartagena.
-
5 de 5
Esta muy bien para los gimnasios que hay en Cartagena, muy completo en cuanto a máquinas, sí que es verdad que le puede faltar alguna pero en general tienen de todo. Los trabajadores son muy amigables. Precios normales. Excepto algún día puntual que haya más gente de lo normal y coincida con entrenamientos en grupo, no suele haber demasiada gente, rara vez tienes que turnarte con alguien para usar una máquina. Cuenta con sala de powerlifting
-
5 de 5
Gente muy amable, limpio ambiente cool, todos son tus amigo entrenas con ganas💪
-
5 de 5
El gimnasio es una maravilla pero lo mas chulo es la sala de pole dance que lo recomiendo muchísimo apuntarse que no os vais a arrepentir, ademas se hace muy buena piña y las que dan clase son espectaculares
-
5 de 5
Máquinas super top, ambiente excepcional y un trato muy personalizado, estoy encantado con el cambio a vucko y lo recomiendo a todo el que puedo.
-
5 de 5
aparatos 👍 Limpieza 👍
-
1 de 5
Las máquinas están ocupadas por grupos de entrenadores de 7 personas mínimo si queréis entrenar pierna olvidaos de encontrar una máquina ya que Cogen 4 solo para su uso, les da completamente igual el resto es pésimo que un gimnasio sea así cuando es de todos no de un grupo de entrenadores con su equipo que no piensan más que en su nariz
-
5 de 5
Un buen Gimnasio, que cuenta con gabinete de Fisioterapia y un campeón del mundo en Jiu Jitsu con un excelente servicio.
-
1 de 5
Me apunté a Vucko por cercanía, sin imaginar el panorama real que me iba a encontrar. Al principio todo parecía bien: instalaciones limpias, máquinas modernas y un recibimiento aparentemente amable. Pero esa amabilidad desaparece en cuanto se dan cuenta de que no vas a pagar entrenador personal. Si no te pueden exprimir, simplemente dejan de verte. Te dicen que puedes pedir ayuda, pero en la práctica es todo lo contrario: te ignoran, te mandan de un lado a otro o te hacen sentir que estorbas. Si tienes conocimientos previos de entrenamiento, peor aún. No les interesa tu progreso, solo tu dinero. El ambiente es hostil. Las máquinas están monopolizadas por un grupo fijo de entrenadores personales con sus clientas, ocupando varias a la vez y descansando 10 minutos entre series. Te acercas a una libre y te dicen que está “en uso” aunque no haya nadie tocándola. Da igual la hora que vayas, siempre es lo mismo. Y el personal no hace absolutamente nada. La gestión brilla por su ausencia. ¿El personal? Bien, gracias. Miran, pero no dicen nada. Es como si no existieran: han dejado de ser trabajadores del gimnasio para convertirse en parte del mismo grupo que lo controla todo. Descuida la atención al cliente con tal de entrenar a una o varias personas o ver a qué nueva clienta pueden sacarle la billetera. Sumado a esto, el gimnasio está plagado de influencers y aspirantes, grabándose cada movimiento con trípode incluido, como si estuvieran en una pasarela. No importa que el lugar esté lleno, se adueñan del espacio y entorpecen a los que sí van a entrenar en serio. La energía del sitio es tan densa que apenas entras lo sientes. La feminidad se ha suicidado allí dentro. La mayoría de mujeres están más ocupadas en mostrar carne que en cuidar técnica. Se nota una competencia visual constante, como si el gimnasio fuera una vitrina y no un espacio de salud. Y si no son las miradas de los hombres, están los “medio hombres” apostados en máquinas, observando descaradamente sin disimulo ni entrenamiento real. Intenté hablar con recepción, preguntar si había horarios donde pudiera entrenar tranquila sin ese monopolio constante. La respuesta fue evasiva. Me dijeron que viniera “los viernes” si quería el gimnasio más vacío, ignorando por completo mi punto: el problema no es la cantidad de gente, sino la impunidad con la que actúa ese grupito fijo. Nada cambia porque a nadie le interesa que cambie. Y aunque esta reseña probablemente no hará diferencia, la escribo por si alguien más, como yo, está pensando en apuntarse sin saber la realidad. Vucko no es un gimnasio. Es un gallinero disfrazado, sin normas, sin respeto, sin ética. Solo privilegios para quienes pagan más. Lo demás, que se aguante o se largue. Yo ya elegí. No vuelvo. Que se queden con sus máquinas, sus grupitos, sus poses y sus grabaciones. Entrenen duro, y si no les alcanza, ya saben: al cirujano o a la farmacia.
-
5 de 5
Es un espectáculo de gym. Todo nuevo, buena gente, profesionalidad y lo mejor de todo, está todo sin estrenar je je je
-
5 de 5
Gimnasio muy completo y bien equipado. No obstante dentro tiene un valor añadido muy importante y es la clínica de fisioterapia GSB, donde podemos encontrar muy buenos profesionales para el tratamiento de todo tipo de lesiones profesionales, deportivas incluso readaptación física.
-
5 de 5
Un buen establecimientos máquinas al día , personal super amable, resuelven cualquier tipo de duda y lo mejor de todo ponen ufc en la tele un puntazo señores
-
5 de 5
Tiene de todo, recomendable!!
-
5 de 5
Jiu-jitsu de primera calidad Buenas instalaciones
Cómo lo puntúan
124 de las 150 valoraciones son de 5 estrellas, y 12, de 1. El centro no responde a las reseñas.
Horario
| Lunes | 6:00 – 23:00 |
| Martes | 6:00 – 23:00 |
| Miércoles | 6:00 – 23:00 |
| Jueves | 6:00 – 23:00 |
| Viernes | 6:00 – 23:00 |
| Sábado | 6:00 – 23:00 |
| Domingo | 9:00 – 17:00 |
Servicios
Accesibilidad
- Acceso para sillas de ruedas
Datos del negocio de Google Business Profile. ¿Ves algo mal?